Estoy en las dos casas de mi frentecon los labios cortados por el aire
del amor.
Los vasos sollozantes se han vertido
y el mar ha descubierto mis armarios,
comiéndome mis libros interiores,
llagando mis ventanas,
llenando un corazón de peces negros,
un corazón que ignoro de quién es.
Juan Eduardo CIRLOT
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