jueves, 29 de mayo de 2008

PARNASO

Monte Olympos "el Luminoso"


Rafael El Parnaso

OLIMPO

Tras de llamar a Apolo y siempre inutilmente
quise volver mis ojos a su prole divina
y a Terpsícore llamo, tan eterna y tan fina
y a Euterpe que melódica se me muestra inclemente.

Tampoco me escuchaba Caliope la elocuente
ni vislumbré la sombra de Erato tras la esquina
y viendo en mí volcado a Plutón con su inquina
me quedó solo irme con Dionisos pudiente.

No perdono a Polinnia su sordera fingida
ni a Talía la pena que alzó sobre mi pluma
ni a Juno que alumbrara a tanto despectivo

que no es compaginable ser del arte cautivo
tener el alma en versos, no dichos, encendida
y al querer darles forma ver su vida de espuma.

Enrique Vázquez

El Parnaso es un fresco del artista Rafael Sanzio. Al discípulo Giovanni da Udine se le atribuye la ejecución de las musas. Fue ejecutado en 1511. Se encuentra en la parte norte de la Sala de la Signatura (Stanza della Signatura), una de las habitaciones que hoy en día son conocidas como las estancias de Rafael, ubicadas en el Vaticano y que forman parte de los Museos Vaticanos. Fue la tercera en pintarse, después de La disputa del Sacramento y La escuela de Atenas.

Esta alegoría del Parnaso se encuentra encima de una de las ventanas de la Sala de la Signatura. Tiene una anchura en la base de 670 cm.

La pintura muestra el mitológico Monte Parnaso, la montaña sagrada donde reside el dios Apolo y las musas de la mitología griega.

En el centro del cuadro está la fuente Hipocrene, y por encima de ella Apolo toca un instrumento estilizado: un violín o viola de brazo, un instrumento capaz de polifonía. Parece que el rostro de Apolo es el de el Papa Julio II, intérprete de viola de brazo.

A su alrededor, las nueve musas, repartidas a ambos lados del dios. Al lado izquierdo de Apolo hay cuatro musas. Melpóneme, Terpsícore, Polimnia y Caliope. Al lado derecho del dios están, a su vez, representadas cinco musas: Euterpe, Clío, Talía, Urania y Erato.

Rafael representa a nueve poetas de la Antigüedad y otros nueve contemporáneos. Estos literatos conversan entre sí sin atender al concierto ofrecido por Apolo. Aquí aparecen no solo poetas de la Antigüedad clásica, sino también otros posteriores e incluso contemporáneos, como Dante, Petrarca, Ariosto o Sannazaro.

La identificación de los poetas es dudosa y así como algunos como Dante u Homero no dejan lugar a dudas, otros son más disputados. A la izquierda de Apolo estarían cuatro poetas épicos: Dante, Homero, Virgilio y Angelo Poliziano, siendo dudoso que este último sea un autoretrato de Rafael, y cinco poetas líricos: Safo, Petrarca, Corina (poetisa griega del siglo V adC), Alceo y Anacreonte. Otros apuntan a que uno de ellos sea Teócrito.

En el lado derecho se han identificado con cierta seguridad Sannazaro, Tebaldeo y Ludovico Ariosto. Más dudoso es el resto de figuras. Unos identifican a Castiglione, Vittoria Colonna y Prieto Bembo, que tendría el rostro vuelto hacia Francesco Petrarca, su modelo supremo, y luego en torno a Bembo habría dos poetas desconocidos. Se les llama poetas del futuro que juzgan el pasado. De hecho este fresco se ha interpretado como "un viaje en el tiempo de la cultura" de la Antigüedad conocida hacia un futuro desconocido representado por los dos últimos poetas.

Otros han identificado entre las figuras a la derecha de Apolo a Píndaro, Horacio, Ovidio, Tíbulo, Cátulo, Propercio y Boccaccio.

Se cree que este fresco lo elaboró Rafael con la ayuda de Pietro Bembo. A diferencia de lo que ocurre en La escuela de Atenas, en que sólo se representaba a filósofos de la Antigüedad, en El Parnaso se admiten poetas posteriores e incluso contemporáneos, ya que a diferencia de lo que ocurre en la Filosofía renacentista, la Poesía de aquella misma época sí produjo obras que se consideraban comparables a las de la Antigüedad.

es.wikipedia.org/wiki/El Parnaso_(Rafael)

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